jueves, 1 de diciembre de 2016



Sincerar, Corregir y Asumir un Compromiso Colectivo.


Al ver nuestro país sumergido en este gran caos para muchos es fácil buscar culpables. Nuestro país ha pasado por diferentes estilos de gobiernos democráticos, dictatoriales, civiles, militares, derechas, izquierdas y pare de contar. Se ha pretendido responsabilizar a la cuarta republica, a la quinta, al capitalismo y ahora al socialismo del siglo XXI, en fin, ya no se halla a quien culpar.

Al mencionar la palabra "sociedad", se viene a la mente casi de inmediato la palabra Matrimonio. El Matrimonio es una forma de sociedad derivada en primer lugar del sentimiento de Amor mutuo y reciproco que siente una pareja expresándose en el deseo de compartir una vida juntos, formar un hogar, tener hijos; en fin, hacer realidad los sueños, metas u objetivos que nos trazamos al comprometernos con la persona que amamos. El Matrimonio tiene gratificantes, placenteros y excitantes momentos pero, como todo en la vida, no todo es color de rosa. En el matrimonio hay reglas de juego que deben respetarse, hay que escucharse uno al otro, hay que comprenderse, debe haber comunicación, colaboración, apoyo, atención, compromiso, respeto y tolerancia.

Qué pasa cuando fracasa un matrimonio?

En el caminar por la vida he escuchado muchas personas decir: "Un matrimonio es la unión de dos personas.., si el matrimonio falla.. es porque las dos personas que lo integran han fallado". En esas penosas situaciones también se pelotean las culpas. El hombre culpa a la mujer y la mujer culpa al hombre, saliendo a relucir mil y unas justificaciones de parte y parte.

Nuestra fracturada sociedad lleva mucho tiempo funcionando como un divorcio, todas las partes fallaron y nadie asume nada, ni la más mínima responsabilidad


Que ha resultado de todo esto?

            Lejos de buscar culpables, llegó el momento de sincerarnos como sociedad asumiendo fallas y errores.


"FALLAMOS TODOS COMO VENEZOLANOS"

Fallamos como padres cuando no inculcamos a nuestros hijos respeto y tolerancia hacia los demás, si en las primeras etapas de su aprendizaje vemos que va a tirar un papelito en el suelo y no lo corregimos enseñándole a colocar la basura en su lugar, si uno de los hijos trajo algo que no es suyo a la casa y no hicimos nada (ni siquiera preguntar), cuando no le exigimos dar lo mejor de sí al hacer las tareas y prestar atención en el colegio, al no conversar con los maestros sobre sus avances o debilidades, si no inculcamos la importancia de mantener la familia unida. Fallamos como maestros al no asegurarnos que el alumno halla aprendido bien las asignaturas, al no conversar con los padres. Fallamos como gobernantes y como sociedad al no brindar o exigir mejores sueldos a los maestros, médicos, policías, enfermeras. Fallamos como hijos al no valorar los principios y enseñanzas de nuestros padres, como gobernantes al no cumplir con brindar escuelas y hospitales aptos para el aprendizaje o salud, como pueblo al no exigir, fallamos como opositores o adversarios políticos al permitir que nefastos gobiernos perduren en el poder y se atornillen, como trabajadores a través de sindicatos hemos pretendido exprimir empresas incluso si brindan buenas condiciones laborales, también hemos como empresarios aprovechándose de empleados y trabajadores otorgando los beneficios más bajos del mercado laboral pudiendo ofrecer un poco más. A Civiles se les ha ido el tiempo jugando a los “soldaditos” y militares han jugado a ser civiles manejando empresas y ministerios

Fallamos como productores, como adinerados al no brindarle la mano amiga al pobre, como pobres al pretender quitar las propiedades a los ricos y como clase media al permanecer indiferentes y neutrales.

Después de sincerarnos hay que corregir y asumir compromisos

Debemos ser mejores padres, mejores esposos, hijos, alumnos, maestros, policías, fiscales, jueces, diputados, médicos, trabajadores, patronos, gobernantes, opositores, no comerse la luz o tirar basura. Nunca es tarde para autocorregirse. Si no hay un cambio interno en el individuo y mucho menos éste tampoco podrá transmitir ese cambio a sus descendientes, por eso las sociedades se estancan y se hunden en sus vicios.

Si el individuo cambia y mejora, elegirá mejor a sus dirigentes, y no solamente eso, también le exigiremos lo mejor a esos lideres que conduce la sociedad para que sirvan de ejemplo.


Cada pueblo tiene el gobernante que se merece” Winston Churchill

 

 

Hay mucho trabajo por hacer, al punto en que hemos llegado no basta hacer una corrección interna, moral e individualista; hace falta mucho más. Se necesita que cada actor social se active, participe y sea multiplicador del cambio, corrección y compromiso colectivo que debe asumirse para reconstruir esta sociedad fracturada y país devastado.

 

@franklinmx