Sincerar, Corregir y Asumir un Compromiso Colectivo.
Al ver nuestro país
sumergido en este gran caos para muchos es fácil buscar culpables. Nuestro país
ha pasado por diferentes estilos de gobiernos democráticos, dictatoriales,
civiles, militares, derechas, izquierdas y pare de contar. Se ha pretendido
responsabilizar a la cuarta republica, a la quinta, al capitalismo y ahora al
socialismo del siglo XXI, en fin, ya no se halla a quien culpar.
Al mencionar la
palabra "sociedad", se viene a la mente casi de inmediato la palabra
Matrimonio. El Matrimonio es una forma de sociedad derivada en primer lugar del
sentimiento de Amor mutuo y reciproco que siente una pareja expresándose en el
deseo de compartir una vida juntos, formar un hogar, tener hijos; en fin, hacer
realidad los sueños, metas u objetivos que nos trazamos al comprometernos con
la persona que amamos. El Matrimonio tiene gratificantes, placenteros y excitantes
momentos pero, como todo en la vida, no todo es color de rosa. En el matrimonio
hay reglas de juego que deben respetarse, hay que escucharse uno al otro, hay
que comprenderse, debe haber comunicación, colaboración, apoyo, atención, compromiso,
respeto y tolerancia.
Qué pasa cuando
fracasa un matrimonio?
En el caminar por la
vida he escuchado muchas personas decir: "Un matrimonio es la unión de
dos personas.., si el matrimonio falla.. es porque las dos personas que lo
integran han fallado". En esas penosas situaciones también se pelotean
las culpas. El hombre culpa a la mujer y la mujer culpa al hombre, saliendo a
relucir mil y unas justificaciones de parte y parte.
Nuestra fracturada sociedad lleva mucho tiempo funcionando como un divorcio, todas las
partes fallaron y nadie asume nada, ni la más mínima responsabilidad
Que ha resultado de
todo esto?
Lejos
de buscar culpables, llegó el momento de sincerarnos como sociedad asumiendo fallas
y errores.
"FALLAMOS
TODOS COMO VENEZOLANOS"
Fallamos como padres
cuando no inculcamos a nuestros hijos respeto y tolerancia hacia los demás, si
en las primeras etapas de su aprendizaje vemos que va a tirar un papelito en el
suelo y no lo corregimos enseñándole a colocar la basura en su lugar, si uno de
los hijos trajo algo que no es suyo a la casa y no hicimos nada (ni siquiera
preguntar), cuando no le exigimos dar lo mejor de sí al hacer las tareas y
prestar atención en el colegio, al no conversar con los maestros sobre sus
avances o debilidades, si no inculcamos la importancia de mantener la familia
unida. Fallamos como maestros al no asegurarnos que el alumno halla aprendido
bien las asignaturas, al no conversar con los padres. Fallamos como gobernantes
y como sociedad al no brindar o exigir mejores sueldos a los maestros, médicos,
policías, enfermeras. Fallamos como hijos al no valorar los principios y
enseñanzas de nuestros padres, como gobernantes al no cumplir con brindar
escuelas y hospitales aptos para el aprendizaje o salud, como pueblo al no
exigir, fallamos como opositores o adversarios políticos al permitir que
nefastos gobiernos perduren en el poder y se atornillen, como trabajadores a través
de sindicatos hemos pretendido exprimir empresas incluso si brindan buenas
condiciones laborales, también hemos como empresarios aprovechándose de
empleados y trabajadores otorgando los beneficios más bajos del mercado laboral
pudiendo ofrecer un poco más. A Civiles se les ha ido el tiempo jugando a los “soldaditos”
y militares han jugado a ser civiles manejando empresas y ministerios
Fallamos como
productores, como adinerados al no brindarle la mano amiga al pobre, como
pobres al pretender quitar las propiedades a los ricos y como clase media al
permanecer indiferentes y neutrales.
Después de
sincerarnos hay que corregir y asumir compromisos
Debemos ser mejores padres,
mejores esposos, hijos, alumnos, maestros, policías, fiscales, jueces,
diputados, médicos, trabajadores, patronos, gobernantes, opositores, no comerse
la luz o tirar basura. Nunca es tarde para autocorregirse. Si no hay un cambio interno
en el individuo y mucho menos éste tampoco podrá transmitir ese cambio a sus
descendientes, por eso las sociedades se estancan y se hunden en sus vicios.
Si el individuo
cambia y mejora, elegirá mejor a sus dirigentes, y no solamente eso, también le
exigiremos lo mejor a esos lideres que conduce la sociedad para que sirvan de
ejemplo.